martes, 18 de noviembre de 2025

Amor chiquito

Distintos amores viven en mi corazón. Recuerdo a Erich Fromm y el amor. Simplemente siento un amor chiquito. Mis cuatro amores. A veces no pienso en ello y dejo que viento recorra los caminos del sur. A veces no siento su energía y dejo que la gente camine abandonando la plaza. A veces me descuido y casi pierdo parte de mi corazón. Es un frío terrible en el pecho. Sin embargo, tengo fe que el dolor no pueda ser tan fuerte. Por que ¿sabes? He leído un poco del dios Thanatos y la intromisión se hace presente. Pero a veces daña menos. A veces duele menos. No obstante, algo se romperá para siempre. Porque simplemente, nada... nada es para siempre. Y aunque no lo creas, esto también es alivio divino. 

Cuida de ellas Señor mío. 

Vertedero

Escucha cuán malo resultó ser.
Siempre, siempre es demasiado tarde.
Es ahora cuando me nace una carcajada,
cuando mencionas lo ridículo y cursi que fue ese momento.

Gira y siente el daño, de un veneno retardado...


Dios, esto es tan absurdo ahora, ¿no deberían saber ya, que el antídoto es sentir una cálida y suave mañana de otoño y olvidarlo todo? Pero, no lo sabes sino hasta ahora. 

¿Migraña?

Parte del diario es documentar mi salud. He comprobado que el estrés provoca los episodios de migraña. En esta ocasión, puedo decir que fue un 20/100 o 25/100.
A falta de medicamentos; aún con aura, coloqué analgésico sublingual, pasando un poco de saliva y escupiendo. Evidentemente causé abrasión. Ésta duro dos días. Manejo hacia casa. Llegar a recostarse. Dormir un poco. Ayudó bastante. En 60 minutos no había mucho dolor. Disminuyó a un 5/100. Comí poco, líquido, suero, repetir en la tarde... gelatina.
Con aura, realicé algunos ejercicios de respiración. 
Debí recuperarme para el día siguiente... y lo hice. 
Gracias quién sea.

Lateraliso.

El pensamiento lateral me ha llevado.
Es tocar espectros.
Una forma y desdoblar.
Al límite de la cordura.

Tendré que hallar matemática.
Olvidar la física. Bienvenido.
El arpa celestial. Duérmeme, ahora.
Mirada abajo, levantar mirada. ¿Ahí estás?

Decantación

Deja que las cosas se asienten.

Respira lento y profundo.

No digas nada.

Diluye el tiempo. 

Primero en ceros y unos.

Sístole y diástole.

Verás que todas ellas aparecen.

Largarás la mano y soltarás el cuerpo.

No hay depredadores, solo un inmenso canto de mar.

Que llega y se va en movimiento perpetuo.

martes, 28 de octubre de 2025

Algún día hablarán los perros II

-Oye... 
Sí, te hablo a ti. 
Sé que me entiendes, 
aunque nuestro lenguaje es distinto, 
creo que no llegarás a hablar. 
No tienes por qué hacerlo, porque sabes comunicar. 
Porque sé qué me entiendes, aunque yo no a ti. 

-Guauf! Guauf!

lunes, 26 de mayo de 2025

AI 1

Dedico en absoluto mi alma y pensamiento a la imagen sagrada, a la simplicidad de los antiguos tiempos y a la grandeza aceptada del espíritu fracturado. Que el eco del destino resuene en lo profundo del corazón. En amor verdadero, siempre.

Como introducción es buen texto. (Siempre jugando solo). 

Es difícil recordar cómo es que creía poder jugar a esto en mi infancia, es decir, yo solía decir: "si pudiera mantener una charla con una máquina y que esta supiera qué responderme, sería estupendo". Ahora es posible pero, no logro sorprenderme tanto para usarla a favor. Es como estar conforme con lo que se es y se tiene, pero si conservara un poco más de ambición, esta sería una herramienta extraordinaria. Y lo es, pero en buenas manos.

Poco a poco el Criptodiario quiere dejar de estar oculto y explicarse. Decir de dónde viene cada verso, cada idea y abrirse. No sé si eso suceda algún día.